Creo que hay diferentes modos de ver una misma situación. Muchas veces depende de cuan comprometidos estamos en determinadas búsquedas. Actualmente existe una minuciosa actividad de relaciones intrínsecas a un estado relativo de pertenencia. Siempre asociado a un espacio común de desempeño laboral. No es común ver que muchas veces las actividades son meras autosuficiencias adyacentes a un sistema superior. Creo que somos más que meres piezas de un tablero, donde los jugadores no están inmediatamente visibles.
Existe una melancolía que va más allá de la enraizada problemática común. El tiempo avanza en paralelo a los temas que han estado pendientes y no es justo que las penas arrastradas cobren una mayor relevancia. Existe un diseño que resulta más adecuado a lo fácilmente perceptible; el miedo a una justa medida es menos austero que el valor a continuar y seguir adelante en una senda, sin caer en desdicha de creer en la fatua superioridad de los actos propios.