Algunos episodios de este nuevo capitulo.
Chick Corea en el Caupolicán
El jazz es una expreión que resume la metafórica lectura dentro de sí. Es un deambular sin descanso en los confines de un mismo ocaso. Y todo llega a ser lo mismo en el proceso de la conciencia. Dicho sea de paso, tal credo no es más que un desenfado multiforme y colorido.
AE. Parte 2
Desde hace algún tiempo, bastante largo por lo demás, me han causado un especial interés las estructuras presentes en la naturaleza. Creo que estas han dado la inspiración para que muchas veces el hombre pueda proyectar complejas formas. Sin duda, desde que el hombre tiene conciencia de su entorno, ha identificado elementos espirituales en las formas matemáticas presentes en la naturaleza. La observación es un elemento fundamental en el proceso creador-artístico. Sin embargo, no siempre lo espiritual ha formado parte de la sinécdoque contemporánea; la vida misma es un espiral de cautelas multiformas, repletas de romanticismo arcaico. Toda estructura es un deambular configurado de sortilégios sin precedentes. Sin duda que la función hace a la forma (no son cosas distintas como en algunos planteamientos doctrinarios).
AE. Parte 1
Quisiera de ir en un breve espacio de tiempo, que estas capturas forman parte de una bitácora de viaje. La trama esta en el ocaso de lo que podriamos llamar "creencia de un absoluto". Pero no es una creación originada en espasmos adyacentes al sistema. Es un búsqueda espiritual que logra abarcar el cosmos, configurando su orden en una totalidad perpendicular (guardando las proporciones con dicha metáfora). El sistema es una cuestión vulnerable a los miles de ocasos que eventualmente existirán en todas las mencionadas auroras. Pero para quien se reintegra en la ocasión, la vida es una experiencia sublime en donde se busaca alcanzar un plazo indeterminado para la subsistencia. No hay más que un millón de búsquedas para una cuestión sin arraigo permanente. Esta creciendo la búsqueda de porvenires sin ocaso.
cuando sea inverosímil
Las cosas han cambiado ultimamente, dando paso a renovadas responsabilidades. Debo enfrentar momentos de gran tensión y todo pareciera que es una pared de grandes proporciones, donde se hace muy difícil poder seguir. Pero no tiene por que ser así, y así lo pensó una vez alguien que siempre me acompañó: mi gato. Fue el quien siempre supo decirme las cosas de mejor forma posible, auyentando toda posibilidad de dolorosa frustración. Morgan, que era su nombre, siempre se tomó las cosas en serio y para el no estaba bien el dolor ajeno, y menos el mío. Le gustaba mucho conversar, pero también le gustaba mucho poder ver en el tiempo, una posibilidad esperanzadora y de milagros inminentes. Lo que pasó con Morgan es objeto de especulación, pero siempre se supo que nada es casual en la vida de alguien tan luminoso como el.
Desde el aeropuerto
Esta es una imagen María junto a su hijo, ubicada en algún templo de Chiloé. No recuerdo cual era exactamente.
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